Pues hoy me ha dado por pensar en las cosas que me ponen cachonda porque sí. Detalles que, sin saber cómo, he acabado erotizando y convirtiendo en fuente de inspiración de mis deseos.
Diría que todas las personas, de un modo u otro, encontramos estímulos a lo largo de nuestra vida que nos excitan y nos activan sexualmente. A veces son más explícitos o fáciles de reconocer, bien porque son más normativos y responden a lo que se espera de manera convencional y por lo tanto, estamos más familiarizadas o bien porque claramente se aprecia la respuesta de excitación cuando aparece el estímulo. Pero otras veces no son conscientes y cuesta reconocerlos.
No me quiero poner muy redicha, que me conozco, así que directamente voy a mencionar cosas que he ido descubriendo que me excitan. No son fetiches como tal, son activadores de mi deseo.
- A veces me he descubierto echándome crema, maquillándome (no uso brochas, uso siempre mis dedos) o untando potingues en mi cuerpo y me he excitado. Seguramente tenga que ver con asociaciones sexuales que haya podido hacer tal como maquillarme para un momento concreto (lo de que me gusta maquillarme solo para follar os lo cuento otro día...). Quizás esté relacionado con mi fetiche de jugar con fluidos, o con el de jugar con la miel... pero creo que tiene que ver con el tacto del propio potingue en mi cuerpo. Cuanto más pringoso, más me excita. Recuerdo un momento de mi vida en el que me dio por pintarme los pezones con labial y el tacto me superó!
- Que me miren la boca mientras hablo. Atención a la peculiaridad!! Además, cuando noto que ocurre, me pongo muy nerviosa (léase 'cachondona'), visiblemente nerviosa y se me seca la boca, por lo que tiendo a humedecer mis labios... y ya me pongo a pensar en qué es lo que puedo estar provocando a la otra persona. En fin... el día que me cruce con alguna persona sorda, va a flipar con mis insinuaciones involuntarias.
- La música me estremece a niveles muy locos. Cuando me gusta una canción, puedo escucharla en bucle infinitas veces, durante días... No son todas las canciones, pero hay algunas que despiertan mi lado más salvaje, instintivo, a veces sensual... y una vez hecha la asociación, cada vez que la vuelvo a escuchar a lo largo de mi vida, me excito y siento exactamente lo mismo que cuando la escuché en bucle la primera vez. Es una excitación muy fisiológica y notablemente visible al nivel de erizarme la piel a veces, incluso, de notarme mojada.
- Que me digan abiertamente que me quieren follar. Aunque sea de broma, os juro que me enciendo como si fuera a follar en ese mismo momento (sobra decirlo, pero todo esto solo surte efecto si viene de una persona que me gusta). Como sea cara a cara, ya me da por obsesionarme si me miran la boca... jajajajajajajaja!!
- El calor. En mi caso no es que "la primavera la sangre altera", es que cuanto más calor, más me excito. Ya puede ser invierno y tener la calefacción a tope, que también me excito. Y como me ponga a sudar... ya entra en juego mi fetiche con los fluidos... El calor en mi piel, mi cerebro lo interpreta como respuesta de excitación y es brutal!
No hay comentarios:
Publicar un comentario